7 ago. 2009

Blanco y Negro


Martín Inbursa, dicen sus detractores que como no tiene a quien fregar se como solo, como las jaibas. En el PRI lo extrañan y lo aborrecen.


Enrique Beltrán no aprende de política pero con tanto desayuno, comida y cena ya subió 20 kilos en el último mes. Bueno, eso dice Humberto Jiménez.

Ahí donde la ve, con su carita mustia, con su aparente inocencia, Rosa Delia ha logrado la más grande división del PRD en toda su historia.

Pero lo curioso es que después de dividir, se queda con la peor parte. A grado tal que a su alrededor suyo solamente queda el sargazo.

Mañana se reúnen en Guadalajara el gigante del norte, Obama, de los Estados Unidos y el Sastrecillo Valiente, de Felipe Calderón, el enemigo numero 1 de los narcos.

Hagan de cuenta Matute y Benito, Balón y Balín, Silvestre y Piolín, Tom y Jerry, David y Goliat y otros personajes de caricatura.

Pronto, los paceños tendrán que escoger entre la inutilidad de Josefina Cota; el fachoso, engreído y fastidioso de Víctor Lizárraga y el inexperto Pipí Ibarra.

Lizárraga, dicen sus críticos, es una vaca con zapatillas atravesando la carretera a Los Planes, de subida. Usted sabe si lo elige alcalde.

A propósito, al que no se le puede hablar es a José Sández, desde que entrena al equipo de beisbol (Los Indios), de Juan Domínguez. Se siente Tom LaSorda.