29 ene. 2010

Política en su tinta


Sigue el dispendio

La Alcaldesa de La Paz presento la Cuenta Pública correspondiente al mes de Diciembre pasado y algunos números contables que corresponden a todo el año de 2009. La presidenta municipal ya no tiene remedio. Su inclinación al gasto superfluo y a los rubros que se incluyen en gastos que tienen que ver con la "adoración" a su imagen y con las jornadas sociales que le son redituables para su proyecto político inmediato, así lo demuestran. Lo hace con el dinero de usted al pagar sus impuestos, ya sea el Predial, el Impuesto al Valor Agregado, el Impuesto sobre la Renta, etc, que al final de cuentas estos dos últimos vienen a parar, por conducto de las Participaciones Federales, a las arcas que maneja Rosa Delia Cota Montaño en el Ayuntamiento de La Paz. Le daremos algunos botones que demuestran lo "manirrota" que es la Alcaldesa para manejar los recursos de todos los paceños. Veamos. En el año que acaba de terminar, el 2009, el Ayuntamiento obtuvo un déficit presupuestal (se gasto más de lo que ingreso) de poco mas de 47 millones de pesos, que representa el 6% del total de los ingresos en el año. Pero lo que es más serio y preocupante, es que, al termino del año, tiene un Pasivo (lo que el Ayuntamiento está por pagar a terceras personas o a Instituciones) de poco mas de 313 millones de pesos, en otras palabras, es casi un 41% del total de sus ingresos anuales. Si a esto le sumamos el porcentaje del déficit presupuestal comentado inicialmente, el resultado nos arroja que estarían comprometidos casi en un 50% los ingresos totales obtenidos el año anterior. Le doy un botón más. El año pasado se pagaron un poco mas de 0.65 centavos por cada peso recaudado para sufragar el gasto de las nominas, las compensaciones, los honorarios, las horas extras, las primas vacacionales y los aguinaldos. Es urgente que se analice este rubro o, como se comenta, no pagar los compromisos de campaña incrustando a personajes en la nomina. Es decir, solamente quedo un remanente de 0.35 centavos por cada peso para que el Ayuntamiento de La Paz le otorgue los servicios a que está obligado por Ley a prestar a la sociedad. Se dice que es por esta razón, entre otras, que Rosa Delia está ofreciendo servicios tan deficientes a los paceños. Pero el asunto no termina ahí. No que va. La Alcaldesa, en su loco e innecesario afán de ser la candidata del PRD a la gubernatura y promovida por su hermano Leonel, se sobregiro, gasto de mas pues, en dependencias que le sirven para promocionarse en las colonias populares, en las Delegaciones y en las sub-delegaciones del Municipio, como lo son la Unidad de Atención Ciudadana, la Subdirección de Apoyo Logístico y, la fresa del pastel, el Sistema DIF cuyo presidente es su esposo Javier. Estos son algunos comentarios de la forma que Rosa Delia maneja los dineros que no son suyos. Seguiremos informando y comentando la forma "sui generis" de como se operan las acciones de gobierno y los recursos del Ayuntamiento de La Paz. Lo importante es que usted tenga la última palabra.

La cumbre

La difusión amplia que los medios dieron a la reunión del gobernador Narciso Agúndez Montaño con sus correligionarios de partido Rodimiro Amaya Téllez, Alfredo Porras Domínguez, Manuel Salgado Amador, Víctor Guluarte Castro y Ricardo Gerardo Higuera, tiene varias lecturas, pero antes de nuestra opinión al respecto, daré lectura a un correo que me envió un conocido y respetable maestro, miembro del Partido Nueva Alianza en Baja California Sur. Estimado señor Zavala: Lo saludo con afecto y le pido por favor que publique en su columna esta inconformidad que comparto con cientos de trabajadores de la educación que en los últimos años hemos brindado nuestra preferencia electoral al PANAL. La fotografía en primera plana del gobernador y el secretario general con la horda de oportunistas demagogos que le hicieron el caldo gordo primero a Leonel Cota en 1999 y luego al propio Narciso Agúndez en el 2005, no me sorprende. No me sorprende que se reúnan, pero sí me molesta, por ejemplo que el cínico y mentiroso Víctor Guluarte, después de jugarnos el dedo en la boca diciendo que era un opositor incorruptible del gobierno de Narciso Agúndez, aparezca en la foto con una risa a mandíbula batiente. Una risa que más bien parece una burla a miles de maestros y maestras que fueron víctimas del engaño por parte del gobierno estatal con el desvío millonario de recursos, tanto del fondo de ahorro de los trabajadores de la educación, como del FOVISSSTE y del SAR. No sabemos si el dirigente nacional Jorge Kahwagi y la propia Elba Esther Gordillo sepan de los enjuagues que hace un político absolutamente devaluado, sin credibilidad en el PANAL y en las demás fuerzas políticas como lo es Víctor Guluarte, pero si estos devaneos vergonzantes del dirigente estatal son del conocimiento de la dirigencia nacional, la jugada puede ser contraproducente para este partido, porque seguramente habremos de reflexionar sobre nuestra permanencia en el Partido Nueva Alianza, y créame señor Zavala, que somos muchos los trabajadores de la educación que no estamos de acuerdo con la forma en que Guluarte se conduce. Somos contrarios a un gobierno estatal depredador y corrupto. No aceptaremos que un perredista como Víctor Guluarte, involucre al PANAL en enjuagues nauseabundos con el gobierno de Narciso Agúndez. Qué bueno que ya se quitó la máscara. Ahora qué van a decir otros actores políticos del PANAL como el diputado Miguel Cota Katzenstein o Alfredo Reyes Cervantes, porque si se quedan callados, esto empezará a oler muy mal. Atentamente, Prof. Luis Martín Márquez Rodríguez. Tiene razón este maestro, y no solamente por lo que se refiere a Víctor Guluarte. En esa mesa de la terraza del Hotel Perla que tiene como fondo el muro de pinturas rupestres que realizó Francisco Merino, se reunieron los típicos histriones del perredismo ramplón en Baja California Sur. Está Manuel Salgado, que no sabemos si todavía tiene representatividad en el Verde Ecologista, pero lo que sí es verdad es que desde hace mucho tiempo su voz incendiaria contra Leonel Cota y Narciso Agúndez se apagó. La gente tiene memoria, Manuel. Está también Alfredo Porras Domínguez, otro distinguido miembro de la pandilla que arribó al poder en 1999 y quien en 2005 representó el papel de “renegado” para restar votos a otro esquirolazo como Rodimiro Amaya Téllez, a la sazón candidato prestado al Partido Revolucionario Institucional ahí presente. La mascarada de 2005, ante el enojo de miles de priistas auténticos, fue aprobada por el candidato presidencial del PRI Roberto Madrazo. Y para completar el elenco, el insufrible Luis Armando Díaz, el candidato del gobernador que ya enfrenta el rechazo de los sudcalifornianos por considerarlo un desconocido aventurero que incursionó en la política bajo la sombra de Agúndez, como promotor de invasiones en Los Cabos para aumentar la clientela perredista en ese municipio, y quien finalmente podría resultar extranjero… Hasta el martes. Dios los bendiga a todos.

Blanco & Negro


Porque camina a pesar de ser chaparrito feo y trompudo a Luis Armando Días se le conoce ya como “el Pitecantrompus erectus”.

Y yo creo que ya esta bueno. Les aviso a mis lectores que es el último apodo que publico de este pobre salvadoreño.

A menos, claro, que el apodo o el chiste nos haga reír a todos. Pero conste: ya párenle ¡he! Pobre hombre. ¿Qué culpa tiene de ser tan feo?

Los que tiene ahora “el mal del perro” son Manuel Salgado y Víctor Guluarte: van a tener que comerse su propio vómito. Y que me perdonen los perros.

En algunas colonias de Comondú una plaga de ratas invadió algunas colonias populares. ¿No serán las huestes de César Uzcanga?

Algunos abogados, a causa de la crisis, se convirtieron en arqueólogos: están en ruinas. Más detalles con Ramón Meza.

Ya andan diciendo que el embajador de Venezuela se entrevisto con Rosa Delia para preguntarle cómo se eterniza una familia en el poder.

El pueblo ya bautizo, a los que aparecen en primera plana, en la Terraza del Perla como “Los 7 Magníficos”... mentirosos.


Rubén Muñoz me regalo una silla de director. Estoy lurio. Me siento Dino de Laurentis, Pedro Almodóvar o Carlo Ponti, cuando le dicto a mi hermosa Karina.