Disculpas a mi amigo Andrés Rouyer, por haber escrito su apellido con doble L. Que me agradezca que no lo escribí como el queso suizo.
Nada delicado ni sutil, el historiador Arnaldo Córdova, describió ayer aquí al PRD como “un partido mierda y centavero”.
Y sigue la zoología política. Hay Del Toro, De León, pero el peorcito de todos es un diputado que se apellida Cabeza de Vaca.
Los diputados locales dicen que Silvestre (de la Toba) es tan inocente, tan casto, que mejor debería llamarse Piolín.
En la sesión de ayer alguien dijo “hablo el mudo” y es que Natividad Osuna Aguilar, subió, por primera vez, a la Tribuna.
Alguien propuso que el premio “Uña de Oro” se aplique a funcionarios de SAPA-La Paz. Por su arte para desaparecer el dinero.
“Ahorita vengo. Voy a llorar”, dijo uno de los asistentes al Congreso ayer cuando oyó hablar al diputado Juan Hernández Paularena.
El que se asusto con las manifestaciones contra el aborto, fue Paco Rubio. Sus “compañeros” lo apodan “al aborto de Leonel”.
Cuentan que Yuan Yee odia a Leonel desde que, no hace mucho, le dijo que era el hijo de Lyn May. Pues con razón.